jueves, 31 de enero de 2008

¿COMO EMPIEZA Y COMO SE SUPERA?

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Generalmente hablamos de trastornos alimenticios cuando la persona se encuentra en la adolescencia, sin embargo, son muchos los adultos que mantienen estos hábitos una vez que han crecido , debido a que nunca controlaron el problemas.

Los síntomas típicos de la anorexia y la bulimia se detectan en personas adultas que no controlan su alimentación, mantienen unos hábitos poco saludables sin respetar las tres comidas diarias de nuestra dieta mediterránea y controlando exhaustivamente las calorías que ingieren y la cantidad de alimento que toman.

Personas muy inseguras

Ya sea por exceso o por defecto, estos trastornos son la punta del iceberg, debajo de ellos se encuentran otros muchos problemas emocionales a los cuales esta perdona nunca ha hecho frente. Podemos decir que la alimentación y la obsesión por la imagen corporal es el síntoma que vemos , pero el porqué del problema va mucho más allá.
Suelen ser personas muy inseguras, con unas características de personalidad muy marcadas (perfeccionismo, facilidad para la frustración, indefensión ante los problemas, pasividad, baja autoestima), todo esto ayuda a que el problema se agudice y se focalice solo y exclusivamente en el aspecto físico. Son personas poco decididas, con muchos “peros” a la hora de iniciar cualquier acción negativa, discutir cuestiones, etc, se guardan lo que piensan para sí mismas por miedo al enfrentamiento y a las posibles consecuencias (no ser queridas o valoradas por esa persona), por lo tanto generan una indefensión ante los problemas del día a día que les va hundiendo cada vez más, tienen una falta de habilidades en la comunicación importante y su mal carácter les ayuda negativamente a que las relaciones con los demás vayan cada vez peor.
Síntomas claros
Cuando comienza el problema podemos identificar varios cambios claramente, como el aislamiento social, dejan de comunicarse y salir con los demás por miedo a las situaciones sociales que impliquen comida (cenas, salida a casa de amigos, etc), inventan miles de excusas con tal de no acudir a la cita, por este motivo los demás poco a poco les van dejando de lado, aunque son ellos mismos los que se aislan.La disconformidad y la rabia que sienten les hace cambiar su estado de ánimo y su carácter, podemos ver personas muy divertidas y alegres que se convierten en hurañas y malhumoradas, consideran que todos están en su contra y que ellos son los únicos que tienen razón, con lo cual el enfrentamiento con padres , hermanos o amigos que les intentan ayudar no son fructíferas y se revelaran en contra.Su estado de ánimo se caracterizará por la tristeza, la melancolía, la soledad, la rabia, etc.Estas personas no se valoran a sí mismas y su nivel de autoestima está muy por debajo de lo que debería debido a la frustración que obtienen cada vez que las cosas no salen como ellos esperaban.
Alto nivel de exigencia personal
Ya hemos dicho que son personas que se frustrán con facilidad y esto es debido a su nivel de exigencia personal. Por ejemplo, ante un examen se exigen el máximo (un 10), pero si por las circunstancias que sean solo consiguen un 7 su baja autoestima les machacará y les criticará hasta hundirles. Esta interpretación errónea en muchas facetas de su vida es la que mantiene el problema. Cuando saca un 7 en el examen y me alegro de haber aprobado y haber pasado de curso, mi autoestima se mantiene intacta, porque esta puntuación era lo que yo esperaba, si no bajo el listón que yo mismo me he autoimpuesto, siempre me frustraré porque está tan alto que es imposible de alcanzarlo.
Expresar los sentimientos, ayuda
El tratamiento de esta problemática irá enfocado a la expresión de sentimientos en cada momento que lo necesite, a no guardar nada en el interior que nos provoque malestar a decir lo que pensamos a todas las personas que necesitemos, sin anticipar negativamente las consecuencias ya que no podemos saber nunca lo que ocurrirá hasta que no lo hagamos.El miedo al descontrol es algo también muy común en estos problemas, tanto control lleva al final a un descontrol total de todo lo que nos rodea y lo único que se mantiene controlado es nuestro “yo interior” que se encuentra presionado y reprimido por nuestras propias normas rígidas. Si poco a poco conseguimos flexibilizar nuestras normas rígidas de cómo tendrían que ser las cosas, cada vez nos encontraremos más liberados y más tranquilos, más a gusto con nosotros mismos.
No hay que aceptar la manipulación de los demás
No olvidemos que siempre va a haber personas que se beneficien de este carácter nuestro pasivo, y que nos manipulan a su antojo ya que nosotros tragamos con todo, en el momento que empecemos a decir la verdad de lo que pensamos, los demás sabrán que no nos dejamos manipular y nos tendrán en cuenta.Recordad siempre que se respeta más al que dice lo que piensa a la cara que al que lo oculta y lo critica por detrás. Los demás te agradecerán que seas sincero, y en la mayoría de los casos saldrás victorioso y las cosas mejorarán. La anticipación negativa de lo que puede o no suceder si me enfrento a esa persona, no es más que una suposición, pero nunca una realidad. No sabré las consecuencias hasta que no lo haga.
Hay que ser positivos ante la vida
Otro aspecto importante a tratar es la interpretación que se hace de cada situación problemática, lo que sentimos habitualmente es debido a nuestros pensamiento sobre esa situación. Si pensamos cosas negativas y catastrofistas, sin duda sentiremos malestar, angustia, etc. Si de esa misma situación problemática intentamos sacar lo bueno que podemos obtener y positivizar, probablemente nuestros sentimientos serán más sanos y animados. Las personas con problemas alimenticios verán cada cosa que les ocurre como algo imposible de salvar, sus pensamientos serán extremadamente negativos con lo cual sus sentimientos y emociones al respecto serán fatales. Aprendiendo a controlar esta forma de pensar controlarán el entorno y a su vez los sentimientos que les genera.

 
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